ESCRIBIR UN MICROCUENTO A PARTIR DE OTRO DE LOS SUEÑOS QUE ANOTARON: ELIJAN UNA IMAGEN POTENETE O SIGNIFICATIVA DEL SUEÑO, Y CONTAR UN MICROCUENTO QUE DESARROLLE LA MISMA. ELEGIR UN UN OBJETO QUE APAREZCA EN EL SUEÑO Y ESCRIBIR OTRO MIRCROCUENTO EN EL QUE ESE OBJETO HAYA DESAPARECIDO O DESAPAREZCA MISTERIOSAMENTE. BUSCAR QUE SENSACION LE PREDUCE EL SUEÑO Y ESCRIBIR UN MICROCUENTO EN EL QUE EL PERSONAJE PROTAGONISTA ENTRE EN UN NUEVO LUGAR Y EXPERIMENTE ESA SENSACION A PARTIR DE LO QUE VE.
EL SUEÑO QUE ELEGI FUE UNO EN EL CUAL ME FRACTURO LA PIERNA (FRACTURA EXPUESTA) JUGANDO AL FUTBOL.
LA JUGADA DESAFORTUNADA
Cuando tenia solo 13 años, salte a cabecear una pelota luego de un córner. En el momento en el que me eleve, claramente no sabia que esa jugada iba a cambiarme la vida, o por lo menos, generarme un trauma eterno. Salte, logre conectar con el balón pero también con los puños del arquero; fue ahí cuando caí al piso, y cuando mi vida cambio.
Mi tobillo derecho decidió doblarse de la manera mas horrible posible, el dolor fue instantáneo y el grito de mis compañeros también; el hueso se había salido de lugar, y la imagen del mismo tocándome la pierna es algo que no voy a borrar nunca de mi mente.
AMBULANCIA URGENTE
Aun recuerdo como si hubiera sido ayer el horror que me genero ver esa imagen en mi propia pierna; el hueso salido de lugar, y mi media manchada con la sangre que la misma lesión había generado. Gritos por todos lados, entrada rápida de los médicos y camilla para trasladarme a la ambulancia.
Seria mentir si digo que en el momento estaba inundado de dolor, porque la verdad, no fue así, fue mas shock que dolor como tal, y un llanto mucho mas ligado a la frustración de la lesión en si que al dolor generado por la misma. Recuerdo el viaje en la ambulancia como la peor parte de la historia, porque en el mismo mi mayor miedo que era verme la pierna totalmente destrozada iba a hacerse realidad; el medico necesitaba la tijera, para cortarme la media (ya que sacarla normalmente era imposible debido a las condiciones en las que se encontraba mi pierna). Yo no quería ni mirar, estaba llorando mucho en ese momento, hasta que me comunicaron que era imposible cortarme la media en el traslado hacia el hospital, debido a que, la tijera que hace minutos el medico Javier tenia en sus manos, había desaparecido.
DONDE ESTA LA TIJERA?
Tanto Javier como Emiliano no encontraban la tijera, los 3 estábamos sorprendidos por la desaparición de la misma; se fijaron abajo de la camilla, dentro del botiquín e incluso en el piso debajo de las mesas auxiliares, la tijera no estaba y eso era un problema, ya que era urgente la necesidad de cortar la media para comenzar a trabajar en mi desafortunada lesion.
Aun quedaban mas de 10 minutos de viaje hacia el hospital, y los médicos no podían hacer nada, ya que sin la tijera era imposible. Aun sigo pensando en donde habrá ido a parar.
DISTINTO MOMENTO, MISMA SENSACION.
Ya habían pasado 2 semanas de mi asquerosa y traumática lesión sufrida en aquel partido por los octavos de final de la Liga Del Valle, y con el paso de ese lapso de tiempo, mi tristeza disminuyo, pero mi dolor físico fue aumentando poco a poco.
El horror y shock que me había generado la situación en el momento de la lesión ya se había terminado, habían venido varios amigos y compañeros de equipo a casa para acompañarme en el difícil momento y eso me había aliviado un poco, hasta que llego ese maldito 19 de Julio en el cual tuve que asistir a la clínica para que me reciben el tobillo (y ver como había evolucionado mi operación y recuperación de la zona). La verdad es que no asistí muy nervioso al turno medico, sino mas bien ansioso por comenzar la recuperación y pensando en volver a jugar a la pelota lo antes posible.
Que inocente fui; cuando ingrese a la sala medica, el doctor me hizo varias preguntas típicas que se hacen en casos como el mío, como por ejemplo si había sentido dolor, si me costaba la movilidad con las muletas, entre otras cosas. Hasta que llego el momento en el que el doctor decidió finalizar con las preguntas y quitarme las vendas; en ese momento, mis nervios crecían y mi transpiración también; veo que la venda no sale fácil, que esta medio pegada, me empiezo a impacientar y mi dolor físico comienza a crecer, pero no creció tanto como mi dolor emocional al ver como estaba mi tobillo. Pocas veces vi algo tan destrozado en mi vida, no me salió llorar ni gritar del dolor, simplemente me quede en silencio viendo la sangre seca que se había impregnado a mi pie, y por mi mente transitaba una sensación de horror y un trauma incluso mas grande que el que sentí en el momento de la lesión.
Comentarios
Publicar un comentario