LEER LOS CUENTOS DE BORGES Y OBSERVAR ATENTAMENTE CUAL ES LA IMPORTANCIA DE LOS LIBROS Y LA LECTURA EN LAS TRAMAS DE LOS CUENTOS, QUE POSIBILITAN, COMO Y DONDE APARECEN, CUALES SON LAS FUNCIONES EN LOS MISMOS, QUE RELACION TIENEN CON EL PROTAGONISTA, CUAL ES EL SENTIDO QUE ENCUENTRAN EN CADA UNO.
En los cuentos a analizar la figura del libro no es de poca importancia ni pasa desapercibida, al contrario, es el eje sobre el cual gira la trama y el elemento central para entender las historias.
EL JARDIN DE SENDEROS QUE SE BURIFICAN
En este cuento el libro aparece como un manuscrito "inconcluso y caótico" escrito por el bisabuelo del protagonista llamado Yu Tsun. Durante años los herederos encontraron únicamente borradores contradictorios del mismo, hasta que Stephen Albert (que luego iba a ser eliminado por Yu Tsun) es visitado por el mismo protagonista. Albert logra reconstruir el sentido del libro al describir que no era simplemente una obra de literatura convencional y compleja, sino un laberinto.
El libro es la clave para entender la estructura y el sentido del cuento mismo. El mismo es el nexo entre el pasado y el presente (el espía que debe cumplir ciertas misiones), y sirve para que el propio protagonista comprenda su destino. Mientras escucha a Albert explicar el laberinto, Yu Tsun se da cuenta de que su propia vida, es solo uno de los infinitos caminos y bifurcaciones de ese laberinto.
La relación del libro con el protagonista termina siendo trágica porque, inicialmente el mismo siente un poco de desprecio y vergüenza por el legado de su antepasado, a quien considera un loco que malgasto su vida en algo ilegible y sin sentido, pero a medido que la obra es interpretada por Albert, esta percepción cambia, y la vergüenza se transforma en la localización de un sentido de su propia existencia; Yu Tsun siente que él es, de alguna manera, parte del laberinto. Finalmente, el libro hace que el protagonista termine enfrentándose a una paradoja, ya que debe matar al hombre que finalmente ha logrado darle un sentido a su vida.
El libro le permite al protagonista dejar de verse como un simple espía atrapado en la guerra, y empezar a verse como una pieza dentro de un mecanismo infinito, eterno y laberintico. Básicamente el libro es lo que permite al protagonista morir con la consciencia de que sus actos, resuenan en un universo de infinitas posibilidades.
LA MUERTE Y LA BRUJULA
En este cuento, los libros también tienen una importancia vital ya que el protagonista Lonnrot, mantiene una relación con los mismos de dependencia absoluta. El protagonista cree que, si lee los libros adecuados y aplica la lógica acertada, el mundo le parecerá "fácil". El mismo se siente cómodo en el mundo de las letras y en las bibliotecas, pero incomodo en el mundo de la acción real; es esta desconexión la que finalmente provoca que Scharlach logre eliminarlo.
la relación del detective Lonnrot con los libros logra separarlo de la realidad, ya que el no ve los crímenes como hechos aislados y desconectados entre sí, sino como "párrafos" o "capítulos" que forman un todo conjunto. La lectura funciona como un filtro que altera la visión del detective, y los libros le inyectan un "marco teórico" que luego el impone y utiliza en el mundo real, descartando cualquier evidencia que no encaje en su sistema
Ahora bien, toda esta relación del protagonista con la lectura ha desarrollado en él una inteligencia tan grande que le ha ayudado a resolver patrones y a diseñar las escenas de los crímenes que debía resolver, pero también ha desarrollado en él una manía por sobre pensar las cosas, y esta manía fue aprovechada por el asesino Red Scharlach, quien utilizo la lógica de los "libros" que utilizaba en su mente Lönnrot al diseñar la escena del crimen; el asesino "escribió el guion" de los asesinatos sabiendo que el detective y lector ideal Lonnrot caería en la trampa al intentar descifrarlos correctamente (cosa que logro hacer, pero que lo condujo hacia su muerte).
Es decir, los libros y la lectura son la causa de muerte del detective Lonnrot, porque los mismos lo convencen de que el asesino es igual de culto, metódico y literario que él; el sentido final del cuento radica en que leer al universo como un texto lógico y conectado es un error fatal, o por lo menos es el error que le cuesta la vida al protagonista, ya que la verdad resulto ser más simple y menos literaria que las complejas teorías que Loonrot extrae de sus libros.
PIERRE MENARD, AUTOR DEL QUIJOTE
Posiblemente, es en este cuento donde la relación entre el lector y el texto alcanza su punto más alto y revolucionario.
La figura del libro aparece tanto en el Quijote de Cervantes como en el Quijote de Menard; en este último, el quijote no es el mismo que en la obra de Cervantes, sino que este es el nuevo Quijote de menard, que, aunque tenga las mismas palabras e historias, tiene un significado totalmente distinto al "original".
El libro de Menard funciona como un espejo donde la literatura del pasado se refleja en el presente, y también funciona como una capa que se escribe por encima del de Cervantes, obligándonos a leer ambos a la vez según Borges.
Por su parte, Menard no busca "estudiar" el libro, sino que busca convertirse en el autor del mismo. Se relación es un intento de apropiación del mismo a través de una técnica que él llama "la técnica de la anacronía deliberada y la atribución errónea". Lo que él quiere es borrar la distancia histórica; no le basta simplemente con imitar la obra histórica, sino que quiere que su conciencia sea la misma que la de Cervantes, pero sin perder su propia identidad de intelectual francés del siglo XX. Lo que vemos es un esfuerzo sobrehumano por parte del autor Menard (al intentar reescribir la obra entera de Cervantes). Menard no lee el libro para consumirlo, sino para habitarlo. El libro lo que hace es posibilitar la reescriuta de la misma historia.
Para Borges, el sentido radica en que el libro es una entidad viva que cambia según quien lo sostiene, rompiendo con la idea de que existe una "verdad única" en las obras literarias. Es decir, si cambias el lector, cambias también el libro, incluso si las palabras son exactamente iguales.
La conclusión es que un libro nunca es el mismo cuando lo abrís; al leer, no solo decodificamos símbolos, sino que estamos inyectando nuestra propia historia, nuestro contexto y nuestras preocupaciones en la obra. Lo que destaca Borges para finalizar, es que el libro es el escenario en donde el lector se convierte en una especie de autor.
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